lunes, 25 de noviembre de 2013

Isabella Cullen La Locura de un Amor. Cap1


Carlisle Cumplen en tres días más cumplía medio siglo de vida como vampiro, La familia se preparaba invitando a los amigos más cercanos lo clanes se  pasaban la voz era todo un acontecimiento, Esme estaba nerviosa arreglando la casa, y adornando todo tenía que estar listo y preparado. Tania y su familia fueron las primeras en llegar y ella no perdía la oportunidad de enredar a Edward. Nunca ha podido llevarlo a la cama aunque no era necesario podía ser una pared o cualquier superficie solida, no le gustaba hacerlo en el aire era cansador incluso para un vampiro. 

- Alice ayúdame le pidió Edward 
- no se cansa de seguirme, ayer entro a mi cuarto.  
- tranquilo solo es un día más y esa pervertida te dejara tranquilo mi monje shaolin. 
- Alice  le dijo ruborizado

 No era que a Edward no le llamaran la atención las mujeres ni los hombres simplemente ni como humano les presto atención.  Si le preguntaran por que no sabría dar una repuesta a su falta de inapetencia femenina no había aparecido la mujer que lo hiciera convertirse en un pervertido. La mayor parte del tiempo Edward la pasa fuera de casa, aburrido de Tania la mujer estaba desquiciada con sus huesos, sentía que en cualquier momento se lo violaba sus pensamiento iban para ese norte.  Alice igual estaba ya crispando los nervios no dejaba de preguntar por el ni que fuera su niñera. 

   El doctor tenia turnos era por eso que no pasaba de noche en su casa y se  pudo preparar todo para cuando llegara, Esme adorno la casa hizo un pastel que nadie se comería era algo simbólico. 

 Para cuando llego a casa sonrió al ver a toda u familia y amigos en casa ocultando una pequeña tristeza deseaba a alguien con el pero no era posible, iba de abrazo en abrazo claro abrazos vampiricos que eran más fuertes que los normales la fiesta duraría cinco días, un día por cien años los más cercanos se hospedaron en la casa y otros en   hoteles en distintas partes de Forks. Como Tani se iba a quedar en casa Edward decidió ir a merodiar por la noche cuando pudo escaparse claro con la ayuda de sus hermanos. Eran los encargados de custodiar su cuarto para que esa mujer no entrara en el.

 En una de sus caminadas en la plaza de Forks se encontró algo que lo dejo pasmado una mujer vampirico en medio de la noche que hacia no la conocía de hecho nunca antes la había visto su curiosidad  fue más fuerte que su sentido de supervivencia. 

- hola la saludo 

 Ella se le quedo mirando impresionada de  encontrar a uno de su especie en altas horas de la noche normalmente a esas están resguardados en sus escondidos a menos que tenga sed. Pero tenía unos ojos dorados hermosos.

- Hola Isabella un gusto pero me puedes decir Bella 
- Edward puedo sentarme 

 Asi estuvieron conversando un buen rato eran las tres de la mañana y aun  no dejaban de conversar y entretenerse.

- te apetece ir a mi cuarto no me mal entiendas tengo comida y alcohol. 
- te emborrachas los vamiros no bebemos o si
- quien te dijo eso, claro que podemos beber  y no me emborracho si lo hiciera mataría a este pueblo entero como que no se vería muy bien en mi expediente no crees y que dices o tienes miedo. 

 Edward y Bella estaban a los pies de la cama ambos con una botella de licor contándose las mil y unas para ese entonces reían como locos, Edward había caído en la tentación y bebió sangre humana que tenía Isabella en el refrigerador el sabia que no podía pero aun así lo hizo por una extraña razón no sabía decirle que no.  

 Después de quedar completamente borrachos saciados su sed, en dos movimientos Edward Cullen estaba atrapado en los brazos de Bella,el trago saliva enfrentándose a los ojos de ella de un avellana intenso, sintiendo como ella se frotaba en su entrepierna colocando la en condiciones para ella sabía que tenía que detenerla pero estaba hipnotizado con su belleza no podía pararla y estaba casi seguro que tampoco quería hacerlo.  Y ella de tal manera que los cuerpos rodaron en la cama el colocándose encima de ella. 

- esto es lo que quieres le dijo mirándola con sus ojos oscuros por el deseo
- solo si tu me lo quieres dar Edward no es obligación 

 Pronto las manos de Edward fueron  a la cintura de ella y la beso pero esta vez se estaban tomando su tiempo acomodando sus cuerpos mientras, el bajaba el sierre del vestido lentamente descubriendo los blanco y pálidos hombros de ella, los cuales beso con devoción sin dejar de apretarla a su cuerpo, no sabía como seguir el era virgen era la primera vez que era seducido. Pero siguió sus instintos, sintió las manos heladas de ella por la espalda y como su playera salio por su cabeza con delicadeza.  Ella acaricio su pecho y tiro de sus pezones haciéndolo jadear. Para luego besarle endemoniadamente bien su lengua tenia una danza erótica luchando sin parar cuando descubrió que esta solo en boxer no sabia en que momento ella se había desecho de sus pantalones.

- creo que no estamos en igualdad de condiciones Edward sonrió traviesa

 El con toda la pasión contenida por largos años casi hizo girones el vestido de ella, quedando más excitado no usaba brasier alguno, dejando sus senos al aire. Hermosos y con el pezón rosado listo para ser devorado fue a ellos como un poseso, masajeando uno y el otro se quedaba perdido en el interior de su boca por unos segundos mientras se iba al otro  y alternaba, ella jugaba con el elástico del boxer, mientras con manos ágiles se quitaban la ropa interior quedando los dos desnudos, estuvieron unos minutos reconociéndose, mirándose la perfección de sus cuerpos. 

- te necesito dentro mio Edward. 

 Las piernas de Isabella comenzaron abrirse para Edward dejándolas en la medida perfecta para que el se acomodara y se introdujera en ella.  El ansioso y primerizo comenzó a meterse indeciso hasta que todo su cuerpo se unía al de ella.

- es en este momento  que comienzas a moverte. 

 Lanzo un carcajada y comenzaron movimientos inseguros que poco a poco iban empezando a tener fuerza según el placer y la pasión se hacían cada vez más fuerte, Edward estaba sorprendido que una desconocido hiciera que el perdiera su hermosa virginidad. Cuando un sonido ronco escapa de los ojos  de Edward se la quedo mirando ruborizado . 

- perdón estaba algo ansioso
- es tu primera vez verdad
- ¿como lo sabes acaso lo llevo marcado? 
- para nada simplemente la experiencia, tranquilo podemos volver a empezar si gustas.  

 Así Edward se estreno toda la noche, con exactitud no sabe cuantas veces lo hizo como no podían dormir aprovecharon toda la noche por cada repetición se hacia mas creativa la posición en la que experimentaba el juraba que las había hecho todas esa noche.  Cuando amaneció estaban exhaustos en la cama ambos con la mirada en el  techo. 

- te volveré a ver Bella  
estaré un tiempo en este pueblo, quizás me veas
- me encantaria repetir 
- jajaja te volviste un insaciable, nos volveremos a ver te lo aseguro, igual quiero repetir y enseñarte algunas cosas.
aprenderé le decía pícaro, ahora me tengo que ir 
- yo igual tengo que ir a comprar unos vestidos
-lo siento por e vestido

  Cuando Edward llego sentía que lo miraban extraño sobre todo Emmet, Tania ardía en rabia pero ignore eso tenía que llegar a su cuarto y cambiarse de ropa pronto empezaría la fiesta que duraría días.  Cuando llego arriba Emmet ya lo estaba esperando.

cuéntamelo todo 
-de que hablas Emeet le dijo nervioso
- vamos hueles a sexo todo tu cuerpo y estas marcado esa mujer te reclamo como su propiedad. 

 Fue al espejo más cercano y tenia justo una mordida incluso parecía que hasta bebió el como era posible eso, los vampiros no podían beber de otro o si. 

- rayos me tendré que  poner un cuello de tortuga 
- y por que note lo dejas así Tania sabrá que tienes novia y  te salves de ser violado hermanito. 
- no había pensado en eso. 

   Carlisle había llegado y saludaba a sus más antiguos hermanos y amigos todos eran felices congraciándose con el compañero   claro humanos de cenas no habían y esas cosas solo licor ya que todos sabían  que no comían humanos. 

 Simbólicamente Esme había preparado un pastel con cinco velas que representaba un siglo, en una de las esquina estaba Carlisle sonriendo, y soplo las velas todos comenzaron a aplaudir, y unos cuantos lo abrazaron ante la sorpresa de muchos una joven salto de lo alto de un árbol

- Isabella dijo Carslie 
- hola dad. 






1 comentario:

  1. nena me gusta solo dime cada cuando subes cap. q la verdad ya quiero el q sigue cuídate nos leemos ♥

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